SEVILLA PA’ CONOCER
Marzo 2025Sevilla no es una ciudad que se visite, es una ciudad que se vive. Si tienes la suerte de pasar 1, 2 o 3 días, aquí te dejamos una guía para disfrutarla con el compás pausado que merece.
Nuestro hotel está en el corazón de la ciudad, así que lo tienes todo a mano. Solo un consejo: calzado cómodo y ganas de dejarte llevar.
Un día en Sevilla
Si el tiempo apremia, toca ir a lo esencial.
Mañana:
- Empieza en la Catedral de Sevilla, la más grande de España y una de las más impresionantes del mundo. Sube a la Giralda y contempla la ciudad desde las alturas.
- A un paso está el Real Alcázar, un conjunto palaciego donde historia y belleza van de la mano. Imprescindible reservar entrada con antelación.
- Pasea por el Barrio de Santa Cruz, entre callejones encalados y plazas escondidas. Su historia sefardí se siente en cada rincón.
Tarde:
- Disfruta de un almuerzo tradicional. Recomendamos la Bodeguita Casablanca, frente a la Catedral, con una carta de tapeo clásica y bien cuidada.
- Después, visita la Plaza de España, obra maestra del regionalismo andaluz, y relájate en el Parque de María Luisa, donde siempre hay algún rincón fresco bajo la arboleda.
Noche:
- Sevilla se entiende con el flamenco. Para un espectáculo auténtico, el Museo del Baile Flamenco es una apuesta segura. Si lo deseas, te ayudamos con la reserva.
- Para la cena, sugerimos la Bodeguita Romero, donde la pringá y las papas aliñás son casi religión. O bien, busca una terraza y deja que la noche sevillana haga el resto.
Dos días en Sevilla
Con dos días, podemos ahondar más en su carácter.
Día 1: Sigue el itinerario anterior.
Día 2:
Mañana:
- Contempla Sevilla desde otra perspectiva en el Metropol Parasol (Las Setas), un mirador moderno en el corazón histórico.
- Visita la Casa de Pilatos, donde el Renacimiento y el arte mudéjar se abrazan con elegancia. A solo cinco minutos del hotel.
- Para almorzar, un clásico: El Rinconcillo, el bar más antiguo de España (1670). Sus espinacas con garbanzos son una receta con siglos de historia.
Tarde:
- Cruza el puente y piérdete en Triana, barrio de alfareros y flamencos. Recorre su mercado y sus calles llenas de cerámica.
- Pasea junto al Guadalquivir hasta la Torre del Oro y disfruta del atardecer reflejado en el río.
Noche:
- La Alameda de Hércules ofrece terrazas y buen ambiente sin prisas. Es un lugar perfecto para tapear o tomar una copa bajo los árboles centenarios.
Tres días en Sevilla
Si tienes tres días, es momento de descubrir el alma menos turística de la ciudad.
Día 1 y 2: Sigue los planes anteriores.
Día 3:
Mañana:
- Descubre el Monasterio de la Cartuja, un remanso de paz con siglos de historia, hoy sede del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo.
- Explora el Barrio de la Macarena, con su Basílica y el bullicioso mercado de la calle Feria.
- Si es jueves, tienes una cita con El Jueves, el mercadillo de antigüedades más antiguo de Europa (siglo XIII).
Tarde:
- Almuerza en Becerrita, un referente en cocina tradicional sevillana. Sus croquetas de cola de toro y su ensaladilla de gambas son una apuesta segura.
- Después, un baño árabe y un masaje para cerrar el día con serenidad.
Noche:
- Para la cena, Manolo León (Calle Guadalquivir), donde la decoración y la gastronomía se funden en un ambiente acogedor.
- Y si Sevilla te ha conquistado (que lo hará), despídete con un paseo nocturno por su casco histórico, cuando la ciudad brilla con otro aire.
Consejos finales:
- Reserva con tiempo la entrada a la Catedral y al Alcázar.
- Disfruta sin prisas: Sevilla no se visita, Sevilla se siente.